sábado, 13 de agosto de 2011
La culpa es de los mercados
lunes, 29 de noviembre de 2010
La codicia es buena. Ahora parece ser legal
Entre amigos (Unter Freunden) from ATTAC.TV on Vimeo.
miércoles, 29 de septiembre de 2010
Las huelgas inútiles son las que no se hacen
Es curioso como en los últimos años y más en estos últimos meses como consecuencia de la convocatoria de la huelga general para el 29 de septiembre, como los sectores más retrógrados de nuestra sociedad se dedican a descalificar la jornada de huelga, personajes com Jimenez Losantos, lanzan frases como: "Que la Policía registre y clausure sus sedes"(la de los sindicatos) y otras del mismo estilo en casi todos los medios.
No hace tantos años que las relaciones de los trabajadores con el empresario, eran esclavistas, sin derechos de ninguna clase y se perseguían las reivindicaciones legítimas de los trabajadores, como los “mártires de Chicago”, que fueron ejecutados en 1886 por reivindicar jornadas de 8 horas, o muertes más próximas y recientes como las de 1975, en Vitoria cuando 5 trabajadores murieron bajo los tiros de la policía, después de celebrar una Asamblea en una Iglesia.(LLuis LLach compuso “Campanades a mort”, como recuerdo a este acontecimiento y que he dejado un enlace de youtube para escucharlo), y otros muchos ejemplos.
Gracias a estas jornadas de lucha, los trabajadores podemos disfrutar de cosas tan elementales y evidentes, como es el derecho al descanso semanal, a las vacaciones pagadas, a la seguridad social, a jornadas de 8 horas , a la seguridad en el trabajo, y a un largo etcétera.
Se podrá estar de acuerdo o no, con el papel actual de los sindicatos, con el momento de la convocatoria de huelga, con si esta es más una pose que una reivindicación, también se podría discutir su eficacia en una economía globalizada, dónde los trabajadores como parte de esta economía deberían de realizar huelgas globalizadas. Si bajan la calificación de la deuda del Estado seguramente le echaran la culpa a la jornada de huelga, cuando esta decisión seguramente ya está tomada por los especuladores.
Motivos para hacer la huelga los hay, por la pérdida de derechos actuales y también por los anunciados en el sistema de pensiones. Ahora bien si hay un axioma evidente, es que las "huelgas inútiles son las que no se hacen"
domingo, 4 de julio de 2010
¿Se acerca una nueva depresión?

sábado, 3 de julio de 2010
jueves, 10 de junio de 2010
Déficit publico y su reducción

martes, 18 de agosto de 2009
Estilo directivo

En la actual situación de crisis económica, aparecen con mayor virulencia los jefes autoritarios, y muchas empresas se olvidan de la “Responsabilidad Social Empresarial o Corporativa”, tal vez porque la aplicación de las directrices anteriores no ha evitado el fracaso en su gestión empresarial.
Pero estos directivos autoritarios tienen unas consecuencias nefastas en las relaciones con sus subordinados, se obsesionan en que las cosas han de hacerse como ellos dicen, anulando completamente la iniciativa y la creatividad, creando personas resentidas con la empresa a la que pertenecen y alejándose estas de forma real y emocional de los objetivos empresariales.
Tal vez esto sea consecuencia de sus propias limitaciones intelectuales o simplemente residuos culturales del franquismo, lo que si que es verdad es que este estilo de dirección se puede contagiar entre los subordinados, que a su vez son jefes de otros subordinados, extendiéndose este estilo y creando un clima laboral completamente hostil con la empresa que trabajan, demostrando su propio fracaso por no haber conseguido una autoridad basada en el respeto y el reconocimiento de los subordinados.
Pero en un sociedad democrática estos estilos de dirección fascistas están condenados a medio plazo al fracaso más absoluto, por el clima laboral que promueven, desmotivando al personal de la empresa , lo que está en contradicción con los objetivos de la empresa.
Un buen amigo los llama “elementos tóxicos”, que además han de desaparecer lo más rapido posible de los organigramas empresariales, por su propio bien, y exigir a las empresas por una vuelta a la “Responsabilidad Social Empresarial o Corporativa”, que tan de moda se había puesto y que les dará con toda seguridad mejores resultados.